Proyecto LAM es una iniciativa dedicada al rescate, conservación y propagación de agaves mezcaleros, así como al desarrollo de investigación desde una perspectiva de ciencia ciudadana.
Nace en el seno de la cooperativa familiar Mezcal de los Ángeles, en Santa Catarina Minas, Oaxaca, como una manera de poner en práctica los valores de responsabilidad ecológica y social que guían nuestro trabajo.
Al mismo tiempo, es una manera de honrar el legado de Lorenzo Ángeles Mendoza —nuestro padre— a través de aquello que marcó su vida: su amor por las plantas, los magueyes, la naturaleza y su preocupación por el cuidado del medio ambiente.
El proyecto se encuentra en un terreno con una profunda historia familiar. Este predio perteneció originalmente a nuestro bisabuelo, conocido como Papá Chico, un hombre visionario para su época. Años después, el terreno fue heredado a su hija, Severa Angeles Angeles, quien en la década de 1970 se mudó a la actual Ciudad de México. Al establecerse definitivamente allí, decidió vender la propiedad a nuestro padre.
El lugar, conocido como “El Mango” por el enorme árbol que hasta el día de hoy permanece en él, albergó durante años una huerta de aguacates que se mantuvo productiva hasta 1993, año en que se plagó y nuestro padre decidió talarla, marcando el inicio de una nueva etapa para nuestra familia y nuestro territorio.
Nuestra labor se enmarca en la riqueza biológica de Oaxaca, el estado con mayor diversidad de agaves en México, donde se han registrado más de 40 especies, siete de ellas endémicas. En Valles Centrales, región en la que se desarrolla Proyecto LAM, esta vasta biodiversidad convive con una de las zonas de mayor producción mezcalera del país.
Sin embargo, el auge internacional de esta bebida en las últimas décadas ha impulsado una explotación intensiva del maguey en la región, evidenciando problemáticas urgentes, tales como:
Ante este panorama, y como familia productora, decidimos tomar acción mediante la producción de plantas madre y la germinación de semillas. Lo que inició como una práctica familiar para comprender mejor nuestros propios magueyes fue creciendo con el tiempo hasta convertirse en el proyecto integral que hoy conocemos como Proyecto LAM.
En 2018, tras conocer a otro apasionado de la naturaleza, el Biólogo Matías Domínguez Laso, quien colaboró con Real Minero desde ese año y hasta 2025, iniciamos las primeras visitas a campo para ir planeando la creación de este nuevo espacio. A inicios de 2019 inició su transformación en un jardín especializado en agaves de la región mezcalera a la que pertenecemos y especies asociadas a su cultivo.
Desde entonces se ha buscado consolidar la colección como un espacio de investigación aplicada, siguiendo los criterios de la Asociación Mexicana de Jardines Botánicos:
Tras siete años de arduo trabajo, observación y experimentación constante, continuamos aprendiendo y generando conocimientos sobre la polinización, floración y reproducción por semilla de los agaves oaxaqueños de la región donde nuestra comunidad ha cosechado históricamente.
Desde sus inicios, Proyecto LAM se ha orientado bajo una perspectiva de ciencia ciudadana, con interés en la educación ambiental y en el modelo de escuelas campesinas. Actualmente nos encontramos en una segunda etapa del proyecto, en la que buscamos profundizar estas líneas de acción mediante el diálogo de saberes con otros productores e investigadores, fortaleciendo la vinculación con asociaciones y universidades. Nuestro objetivo es compartir el conocimiento generado en nuestros espacios y parcelas, para impulsar prácticas más sustentables que contribuyan al cuidado de los territorios donde se cultiva el maguey.
En marzo de 2026, la Mtra. María Magdalena Padilla del Muro asumió la dirección de Proyecto LAM, integrándose en esta fase que además se enfoca en el diseño e implementación de planes de manejo agroecológico en nuestros predios y en la creación de un Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC).
Actualmente contamos con:
Proyecto LAM es una iniciativa independiente que se mantiene gracias a:
Estos recursos permiten sostener al equipo que da vida al proyecto, adquirir materiales para el mantenimiento de los espacios y continuar generando conocimiento científico y de divulgación, herramientas clave para promover el cuidado y la conservación del maguey y sus territorios.